Monday, March 05, 2007

C@rt@ d3 @mOoOr...

En medio de lo adverso,
un aroma nocturno
posa las negras alas
y se mete en mi alma...
Un romance que encuentra
su oscuridad en la luz del ser amado,
dos corazones entrelazados,
suspiros que anuncian la trágica llegada del amor.
Te amo y duele decir que soy feliz
porque es el primer paso del sufrimiento,
me quieres y aunque tengo a libre certeza
los celos hatan mi convicción de confiar en tí.
Sé que juntos embellecemos nuestras noches,
pensado en lunas, cazando estrellas, mirando el cielo.
Lo bello de lo nuestro hace que cada momento sea intenso...
Me adentraré en el mar de tus pupilas,
beberé el elixsir de tus sueños enamorados...
cruzaré la frontera de la mortalidad humana
para volverte a encontrar... talvez con otros ojos,
talvez con otra voz.. pero siempre serás tú...

Saturday, December 02, 2006

JeSuS wIlL sUrViVe

BlAsPhEmYc

Wednesday, September 20, 2006

En sus ùltimos dìas...

Nahui Olin:
En su momento se le conoció como la mujer más bella de México. En 1913 se casó con el entonces cadete Manuel Rodríguez Lozano, matrimonio que vive entre sus anécdotas el que su único hijo muere antes de cumplir un año de nacido, así como que tienen que abandonar México, ya que el general Manuel Mondragón -padre de Carmen- participa en el pasaje de la historia conocido como "La Decena Trágica", en la que son asesinados el entonces presidente Francisco I. Madero y José María Pino Suárez.

En 1921 la vida de la pareja toma rumbos distintos: Manuel Rodríguez Lozano se dedica a la pintura y Carmen Mondragón intenta rehacer su vida mediante el divorcio, a lo que su familia se opone, ya que en ese momento era algo mal visto en México.

Conoce a Gerardo Murillo -también conocido como Dr. Atl (doctor agua), filosofo, pintor, vulcanólogo y activista mexicano y es quien "bautiza" a Carmen como Nahui Olin.

En el arte es famosa por pintar, en lo que se llama estilo "naïf" o ingenuo, escenas típicas de la cultura mexicana, como pulquerías, las fiestas patrias y retratos principalmente de hombres y de gatos, seguramente sus animales favoritos por tener la forma de los ojos muy semejantes a los de la artista.

Nahui Olin formaba parte de un círculo de artistas entre los que se encuentran otras destacadas mujeres, como la pintora Frida Kahlo, la fotógrafa Tina Modotti, Antonieta Rivas Mercado y Lupe Marín; así como los llamados "tres grandes": David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco, entre otros.

Llega a Hollywood, donde le proponen participar en el cine, aunque ella prefiere ser modelo de desnudos, posando para los fotógrafos Edward Weston y Antonio Garduño.

Producción Artística
Acompaña a varios de sus amores por diferentes partes de América y Europa, destacando en diferentes facetas del arte: como escritora, publica el libro "Energía Cósmica"; como compositora, ofrece conciertos para piano y como pintora, pinta más que sus propios retratos, las diferentes escenas que constituyen su vida y sus amores, o por lo menos aquellos que pensó que lo eran.
Su rostro aparece muy semejante en las diferentes obras que realizan tanto ella como otros pintores, pero sus ojos siempre son iguales, con una mirada tan intensa como la vida que llevó incluso hasta el final de sus días.

El Ocaso
Durante el día se veía por las calles del centro de la ciudad de México a una vagabunda vestida con harapos, que decía ser la dueña del sol; de noche, esa mujer vivía acompañada de sus gatos en una mansión casi abandonada, típica de la época del porfiriato, esa fue Nahui Olin al final de sus días.

Monday, September 18, 2006

My beautiful lady......


Nahui Olin..... My love!


Independiente fui, para no permitir pudrirme sin renovarme;
hoy, independiente, pudriéndome me renuevo para vivir.
Los gusanos no me darán fin -son los grotescos destructivos
de materias sin savia, y vida dan, con devorar lo ya podrido
del último despojo de mi renovación- Y la madre tierra me
parirá y naceré de nuevo, de nuevo ya para no morir....



By: Nahui Olin

Thursday, September 14, 2006

Esta ternura....

Conozcan a : LA MUJER!!

Nahui Olin escandaliza a sus padres. Acostada en su recámara mira largamente los efectos de la luz sobre las cosas.

Con un placer no disimulado y con el silencio verde de sus ojos misteriosos
y grandes, ama los cuerpos del hombre.
De pronto, cuando los padres le hablan, ella responde con palabras extrañas, como formulando enigmas.
Cuando su padre muestra claramente su preferencia por la hija, la madre deja resbalar sobre sus cabellos dorados los dedos filosos de su caricia impía.
Sus hermanas la acusan de locura psíquica y carnal.

Sus amigas dicen que es una alucinada.
Hay días en que la encierran en un cuarto oscuro para que no vea a nadie, para que no escriba sus atroces fantasías. Y ella inventa el sol en esa noche, un sol que va recorriendo las paredes.
Y empiezan a asomar en sus ojos verdísimos unos rayos violetas.

Y en los muros aparecen rasguños de un sol arañado.
Nahui Olin piensa por primera vez en el suicidio. Pero hay otras maneras de matarse, simplemente amando hasta la extinción, hasta borrar su propia persona en otro cuerpo.
Además, no podría hacerlo, porque el sol necesita sus ojos para recorrer el cielo, los hombres necesitan su mirada para que el día pueda ser recomenzado.